El nitrito (NO2) es una toxina letal para todos los peces de estanque
El nitrito se forma por acción bacteriológica y es la “segunda fase” del ciclo del nitrógeno. Ello se produce cuando las bacterias convierten (oxidan) amonio, convirtiéndolo en nitrito antes de que, como tal, sea convertido a su vez en nitrato inofensivo
El nitrito es un veneno acumulativo menos tóxico que el amonio, pero también letal para kois si quedan expuestos durante 1 mes o más tiempo a concentraciones de 2,0 mg/l o superior
La naturaleza acumulativa del nitrito descompone las células de glóbulos rojos, oxidando el hierro de la hemoglobina a methaemoglobina, cesando con ello la capacidad de transportar oxígeno. Ello hace que las branquias y la sangre adopten un color marrón, denominado “mal de sangre marrón”. Otros síntomas son letargo, aletas encogidas, enrojecimiento de los tejidos de la piel, boqueo por la superficie del estanque. Si los peces están expuestos a concentraciones de 0,5 mg/l pueden sufrir irritaciones, causando síntomas de “flicking & flashing” (movimientos rápidos repentinos). Si se detecta alguno de estos síntomas, especialmente tras reanudar la alimentación después del invierno, es conveniente comprobar primero la concentración de amonio y nitrito en el agua, antes de suponer que tienen parásitos y de iniciar cualquier tratamiento con medicamentos
Resolviendo problemas de nitrito
Las bacterias nitrobacter son las que convierten nitrito en nitrato y, en términos bacteriológicos, son lentas en reproducirse y en colonizar un filtro, además de no desarrollarse bien en presencia de amonio. Esta actividad esencial bacteriana precisa de apoyo para conseguir un agua buena para peces. En casos de niveles peligrosos de nitrito se puede añadir 0,6% de sal para aliviar el mal de “sangre marrón” mientras se ponen en acción medidas para resolver el problema
Estanques/acuarios nuevos
Es normal encontrar niveles altos de nitrito en estanques y acuarios nuevos. Puede que se requieran semanas hasta su reducción a un nivel seguro. Si se comprueba con regularidad se podrá observar la evolución de su incremento.
El nitrito generalmente empieza a subir cuando baja el amonio.
Es conveniente hacer bajar lo antes posible los valores altos de nitrito.
Para su reducción es preciso actuar en dos frentes. Ello se consigue con renovación parcial diaria del agua (entre 15 al 20%) y añadiendo más bacterias al filtro. Llegado a este punto, no alimentar a los peces. No entrar en pánico. El proceso puede durar 2 semanas.
El nitrito, en concentraciones bajas, puede permanecer por espacio de 1 año en estanques nuevos. Es especialmente importante ser muy cauto con la alimentación y la densidad de población en estanques nuevos
Estanques/acuarios establecidos
Si hay nitrito en estanques ya establecidos es necesario investigar las causas.
La causa más común es la falta o insuficiencia de actividad bacteriológica en el filtro.
Puede que la capacidad del filtro no sea la adecuada o que el filtro esté sucio, que el flujo sea demasiado rápido, que el alimento sea excesivo, que la población de peces sea excesiva, etc.
Si se requiere cambiar continuamente el agua para mantener un buen nivel de nitrito, es evidente que hay un problema. Es corriente que se produzcan picos de nitrito en sistemas no calefaccionados, ya que las bacterias de los filtros son sensibles a la temperatura y su actividad desciende notablemente después de un largo periodo de invierno. En tal caso es conveniente añadir bacterias al filtro y alimentar con precaución a los peces al inicio de la nueva temporada
El amonio en el agua de un estanque surge como consecuencia natural a la existencia de peces. Entre ellos, los Koi son conocidos como “cerditos acuáticos” que producen una enorme cantidad de residuos liberados en forma de heces y mediante la actividad respiratoria normal, conocida como proceso osmótico.
Los kois en particular toleran muy mal el amonio. Si quedan expuestos a una alta concentración por tan solo una semana, pueden sufrir daños irreparables e incluso morir. El amonio es causante de numerosos efectos nocivos: quema y erosión de branqueas, destrucción de capas mucosas protectoras, así como lo que se conoce como hiperplasia (reducción del flujo de oxígeno afectando la hemoglobina de la sangre). Otro efecto nocivo, sub-letal, causado por una exposición prolongada a niveles elevados de amonio es la disminución importante de la resistencia a infecciones, siendo la causa mas común de úlceras, hemorragias externas, enfermedades, etc. La presencia de amonio impedirá también la regeneración de nuevos tejidos de piel. Ningún tipo de tratamiento será eficaz si el amonio está presente, aunque sea solo a nivel sub-letal. No se puede subestimar bajo ninguna circunstancia la toxicidad del amonio.
Relación entre amonio, temperatura y valor pH
Hay 2 tipos de amonio, el NH4 que es relativamente no tóxico y está libre de amonio NH3. El pH tiene un gran efecto sobre el amonio. A medida que el valor pH aumenta con la temperatura, se incrementa la toxicidad del amonio libre. Un nivel pH de 8.5 a una temperatura de agua de 25Cº es, de facto, un 15% más tóxico que un nivel pH de 7.2. El agua retiene 5 veces más amonio libre a 25Cº que a 5Cº. Esto representa un gran aumento de toxicidad relativa, especialmente para kois. Por tal motivo se debe tener siempre en cuenta el valor pH y la temperatura del agua cuando se mide el amonio.
Relación entre pH – amonio – temperatura del agua
pH
10ºC
15ºC
20ºC
25ºC
7,5
1.1
1.3
1.5
1.7
8,0
3.6
4.1
4.7
5.4
8,5
11.1
12.3
13.7
15.3
Con el incremento de pH y temperatura, aumenta también el nivel de toxicidad del amonio (expresado aquí en %). El aumento porcentual puede parecer bajo, pero puede ser muy perjudicial, especialmente para Peces Koi.
Mantener el amonio bajo control
La comida para peces suele ser lo más polucionante que echamos al agua. Como ya se ha indicado, los residuos se transforman en amonio. Las causas más frecuentes de un nivel alto de amonio son el exceso de alimento, una población excesiva de peces, filtración insuficiente, filtros sucios que dificultan la actividad bacteriológica, exceso de medicamentos, etc. El amonio no mantiene un nivel constante en el estanque durante toda la jornada. Si las bacterias en el filtro y en el agua son las adecuadas, el nivel de amonio que tiende a subir durante el día debido a la comida, volverá a estar a un nivel bajo por la mañana. Por consiguiente es conveniente comprobar el nivel de amonio por la mañana, antes de dar comida a los peces, para poder detectar el nivel más bajo posible. En caso de niveles de 0,25 mg/l y superiores, hay que investigar las causas y corregirlas. Valores superiores dificilmente descenderán por la noche y son un claro indicio de que hay un problema subyacente.
Disminuir el nivel de amonio
Lo primero que hay que hacer rápidamente es salvar la vida a los peces. No dar comida, renovar diariamente el 20% del agua (utilizando agua sin cloro) y añadir bacterias iniciadoras al filtro hasta que el nivel de amonio sea “0”, entonces investigar las causas.
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